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Barca sobre el Río Nilo

septiembre 2010
Vislumbro posibles futuros;
me sumerjo en predicciones.
Intento apartar mi mente
de aquello que tanto me aterra.

Pero antes que mañana
me toca luchar con hoy.
Y digo lucha, casi batalla,
remando cada metro hasta llegar mar adentro.

Me interno en aguas desconocidas,
profundas y muy pobladas,
que ni siquiera me dejan asegurada
el arribo a buen puerto.

Debo prepararme.
Lucharé en la batalla
que espero ganar. Y remaré, y remaré hasta llegar.

Avivando el Fuego con Frazadas

agosto 2010
Sabía lo que quería.
O creía saberlo.
Mi madre diría:
"Le temes al éxito"

O simplemente soy cobarde.
Simplemente no me gusta aventurarme.
Simplemente soy insegura.
Simplemente no puedo confiarme de tal modo a otro.

Abrir un aspecto de mi alma
que hasta el momento pocos conocen.
Ni yo ahondo en ese terreno,
porque temo lo que pueda encontrarme.

No soy capaz de darle todo.
Siento que nadie lo merece,
pero sin embargo mis sueños no mienten.
Hay algo dentro mío que se opone a mi razón.

No sé si debería darle oxígeno
o apagarlo antes de que sea un incendio.
Temo tardar demasiado en darme cuenta
y luego no encontrar de dónde sacar agua suficiente.

Vapor

agosto 2010
Estoy huyendo;
de vuelta.
No lo hago adrede,
pero es lo que mejor sé hacer.

Es el instinto de supervivencia.
El mismo que me dice
"No te acerques al fuego,
¡Te quemarás!"

Si antes me fue útil,
últimamente se ha vuelto confuso.
Cuando quise tocar la llama me detuvo,
pero cuando el fuego va por dentro
me pide que me aleje de mí misma.

Y lo está logrando:
cada vez hace más frío.

Esperanto

agosto 2010
Pensando...
Mi cabeza vuela mientras camino.
GRITAR
No puedo; hay silencio, me escuchan.

No me siento dividida en dos,
me siento multiplicada en varias.
y todas exclaman cosas distintas.
Sin embargo todas quieren
GRITAR

Unas porque sí,
otras porque no.
Pero para todas ellas esto es demasiado.
Desbordo.

GRITAR
Descubrir qué carajo me pasa
GRITAR
Lograr escucharme
GRITAR GRITAR GRITAR

Me escucho,
pero no me comprendo.
Me falta un idioma,
uno que parece importante.

Nombres

julio 2011
No te vas a olvidar.
Porque no tendría sentido.
Uno no se olvida, el recuerdo se desgasta.
Pero sigue ahí.
Y no te avergüences si te siguen dando cosquillitas en la panza.
Y no te enojes con vos si cada vez que decís el nombre sonreís.
O cada vez que lo pensás.
Porque los nombres son algo muy poderoso.
No es lo mismo que un sobrenombre.
Cuando vos decís Lau, no es lo mismo que hablar de Laura.
Cambia.
Cuando pensás en Santi, no hablás de la misma persona que cuando sí hablas de Santiago.
Podés guardarte el nombre.
Los nombres son cosas poderosas.
Podés guardarlo bien cerca tuyo.
Y que con el tiempo el recuerdo se desgaste.
Que cada vez que aparezca ese nombre, signifique cada vez menos.
Porque eso es superar algo.
No olvidarlo, si no convivir con ello.
No intentes olvidarte del nombre.
Guardalo, atesoralo.
Que los nombres son cosas muy poderosas.
Andá gastando el sentimiento.
Explotalo.
Llorá, escribí, actuá.
Aprovechalo.
Sentí el dolor, y después dejalo irse.
 
Y no te creas que ahora mismo va a doler menos.
Pero poco a poco, con el tiempo, ya no vas a necesitar llorar.
Y cuando te preguntes qué es lo que te hacía llorar, repetí el nombre. Y sonreí.

Baúl de Cenizas

junio 2010
Escarbo en mi pasado
pero con nuevas intenciones.
Pensando en rostros aniñados,
soñando con sus actuales versiones.

Está ese,
que me enamoró con sus acordes,
y aquel otro,
al que descubrí cuando dejé de verlo.

Si busco un poco más
lo encuentro a el niño de ojos claros,
quien me rompió el corazón
por vez primera.

Si juego con el presente
no dejo de ver nombres.
Aquel que jamás supo de mi existencia,
o al menos eso creo.

Si me adelanto un poco más,
veo a otro de ojos claros.
Pareciere que me atormentan,
o que los busco imposibles.

Con un pasado tan aburrido;
no logro confrontar mi presente,
simplemente no lo encuentro. 
Y sobre el futuro... ni en los sueños.

La Rosa de los Vientos

agosto 2010
Lo veo venir.
Es un sentimiento,
lo sé; sé que no es seguro.
Pero es grande y magnífico.

Siento vientos de cambio.
Presiento problemas, lamentos,
lágrimas, desdichas,
alegrías, salidas, besos.

Cambios.
Transformaciones.
Nuevos sentimientos,
aventuras, emociones.

Se avecinan,
pero yo soy la actriz principal;
si no actúo
la trama no avanza.

Nerd

abril 2013
Por un momento
pensé el leer algo
impresionante.

Escribir algo impresionante.
Algo sobre el cambio.
Y el miedo al cambio.

El miedo a no poder cambiar
junto con el cambio.
El miedo a fallar en el mismo lugar.

Pero...
pero no es lo que me sale.
Me sale otra cosa.

Quiero decir otra cosa.
Quiero hablar de algo más
De una boludez.
De la boludez que me sale escribir.

Quiero hablar de la Hermione primer libro que tengo adentro.
Y supongo otros también.
Esa persona que en medio de la clase...
cuando el docente mira,
con cara de
"no puede ser, no puede ser
que NADIE haya estudiado"
Y mi Hermione salta diciendo PROFE, NO.
JURO QUE YO ESTUDIÉ.
YO SÉ LA RESPUESTA.

Están los profes que apelan a la compasión,
"por favor, no puede ser que esto a esta altura no lo sepan"
Silencio sepulcral.
Y Hermione gritando YO LO SÉ.
YO LO SÉ.

Pero trato de callarla.
No llamar la atención.
No levantar la mano lo más alto posible
"ESTÁ HABLANDO DE LA COMPARACIÓN CON COMTE"
o alguna cosa por el estilo.
Porque no vale nada.

Pero MIERDA que cuesta.

Rendirse o Desesperanza por el Presente

marzo 2009
Un cuerpo corrompido por el odio
no puede asimilar lo muerto,
sólo consigue comprender
lo pútrido de la vida a su alrededor.

Saber que el fin llega
no confiere el permiso
a empaparse en su desolación.

Disfrutar con un laberinto sin salida
de la locura que atormenta
es la rendición con el ahora.

Saborear la vida como un infierno
no habla de un personaje perturbado
sino de una sociedad
que atormenta al pensador.

Sentir el calor de la ira
y el frío de las lágrimas
que expresan la victoria
de la rabia carnal contra una mente abarrotada.

Cuando el tiempo no pasa con uno
y pasa sobre el humano
es la rendición con el ahora.

Esperando que el futuro sea mejor
y cuando llega se transforma en presente endemoniado,
eso es la rendición con el ahora.

Fotografiada

enero 2010
Luz brillante que me atormenta.
Rápido, rápido,
impiden que me mueva.

Mi ser lo chupa,
la máquina indecente.

Imagen plasmada,
en la horrible pantalla.

Horrible, congelada;
sin vida, asesinada.

La vida sin movimiento
entorpece hasta a los objetos.

¡No me entorpezcan!
Ruega la nueva estatua.

Poema al Hombre Invisible

noviembre 2014


Poema al hombre invisible,
poema al hombre insensible,
no porque al quemarte
de dolor carezcas.
Si no que jugamos
en contra de la marea.
 
Sin haber venido
estás y no estás.
No te culpo en lo absoluto,
son los litros de mar.
 
Mil botellas tiro al agua,
y todas llegan a buen puerto.
El náufrago sonríe,
“sin embargo sigo muerto”.
 
Poema al hombre intangible,
cuyo cuero cae al piso.
Absurda piel que se deshace
entre tinta, red y hechizo.
 
Poema al fantasma despierto
cuyas cadenas caen sueltas
en firuletes violentos
rompiendo puertas abiertas.
 
Poema para el dormido,
para el calmado, el tranquilo.
Poema para que empuje
el mejor viento su navío.
Para Javi

La Alfombra

mayo 2021

(aviso de contenido: suicidio)


Qué ganas de abrirme las venas,
ver la sangre fluir
y encharcarse
a mi alrededor. 
Empezar a sentir a la vez
el frío y el cansancio.
Nada puede dejarte más agotada que la muerte.
Salvo la vida.
Agotada.
Estoy agotada.
Sólo quiero morir.
Mi vida reside en estar sentada.
Setenta por ciento computadora.
Repetición.
Los mismos videos.
Los mismos shows.
Ya ni siquiera películas.
Con mi cuerpo sólo hay discusión.
Duele porque no lo ayudo.
Pero no quiero hacer nada.
No quiero mejorar, no quiero estudiar.
No veo nada por delante.
Sólo una constante supervivencia.
Mejoro y empeoro y siempre vuelvo a imaginar
mi sangre empapando la alfombra azul oscura de mi cuarto.
Las paredes con humedad.
La pintura gastada.
Nadie puede entrar,
sólo van a ensuciar.
Siempre vuelvo a la sangre encharcando el piso.
A la laguna caliente que fantaseo me rodearía.
Son todos paréntesis.
Sólo oasis en un camino que lleva al desierto.
No veo nada por delante.
Sólo veo sobrevivir.
Y quién carajo quiere vivir sobreviviendo.
¿Qué es estar vivo?
La estafa absoluta de soportar la existencia,
tener un buen momento y decirse
que eso es vivir.
Son sólo paréntesis.
La vida es una larga lista de tal vez y deberías.
Lleno de algunos días
que se presentan vacíos
e imposibles.
Sólo quiero estar muerta,
todo lo demás son paréntesis.
Vivo luchando por seguir de este lado 
y no es mi lucha.
Sólo espero que algún día
me dejen morir en paz.

Mirando hacia el Otro lado

junio 2010
Basta, fuera,
déjenme sola.
No los soporto,
déjenme ser.

Con sus ánimas de desdén
puedo sentir el desprecio.
Me miran de arriba,
y con la cabeza inclinada.

Pero yo sé que sucede,
puedo ver a través
de ese muro de carne humana
que me sabe atormentar.

Sé que cuando saque
tan sólo un ladrillo,
la pared caerá,
junto con sus prejuicios.

Y así,
una vez deseche los escombros,
podré sonreír,
junto con los humanos que ahora me miran a los ojos.

Acá Estoy

junio 2010
Bajo mi cabeza,
suspiro.
Cierro los ojos,
inspiro lentamente.

Escucho atenta.
Espero que digan mi nombre.
Mas yo sé que no lo saben.
No se los he dicho.

Fantaseo con lo imposible.
Que saben quien soy,
sólo esperan que me acerque.
No me acerco.

Susurro mi nombre,
muy bajito,
desde donde estoy,
pero nadie se da vuelta.

Me acerco un poco,
vuelvo a susurrar.
Quiero que me oigan,
que se den vuelta.

Me levanto,
camino a paso largo,
me acerco,
les digo.

Ya me escucharon,
pero ya nada me detiene.
Grito mi nombre
al cielo, a la Tierra.

Grito, grito, grito,
grito hasta las lágrimas.
Me arrodillo y vuelvo a susurrar: 
"Óiganme, por favor"

No Debo Olvidarme

mayo 2010
No quiero mirarte, no quiero escucharte,
no quiero amarte.
Sólo quiero sentirte.

No te sientas especial,
podrías ser vos o cualquiera.
El problema es que te ponés cerca.

Un pasito para allá
y me das asco.
Un pasito para acá
y ya no aguanto,
necesito que te alejes.

Pero cuando me tocas
me olvido de todo.
Absolutamente de todo.

Te separás y recuerdo.
Doy las gracias al cielo.

¿Cuándo sucederá en conjunto?
Que quiera todo.
Ver, oír, amar,
sentir.

Por ahora alejate.
No quiero necesitarte.
Necesito olvidar el éxtasis
y recordar quién sos.

Vacío

 2010

Han destruido mi cuerpo
lo inunda un gran agujero.
Donde estaba mi garganta
hay dos mitades irreparables,
ya no pasa el aire
y arde.
Pero creo que seguiré viva.
Las tiras que cuelgan inertes a mis costados,
ya no funcionan como brazos,
ensangrentadas y llenas de tajos
sólo queman.
Pero siento que voy a seguir viviendo.
Donde estaba mi estómago
hay un gran vacío
sólo capta el aire
que no produce placer al respirar
pero sé que voy a seguir viva.
Mis dedos sienten todo,
sienten el más leve viento
por estar en carne viva.
A veces tengo suerte;
simplemente dejan de sentir.
Pero presiento que voy a seguir viva.
Mis piernas no funcionan
y mi cara ya no se mueve.
Y mi pecho,
mi pecho,
ha dejado de funcionar.
Porque si lo hiciera
no podría levantarme por la mañana
y sentir el sempiterno dolor que mi corazón abriga.
Pero estoy segura que voy a seguir viva
y eso es lo que más duele.

Despreocupada

enero 2016
No me preocupa morirme.
Morimos seguido.
Nos matamos seguido.
Borramos de la existencia
partes nuestras
todo el tiempo.
La muerte final asusta,
pero no veo muy claro a quién.
El acto más egoísta existente,
el más cruel.
Porque es una mentira que se muere solo.
Se arrastra una parte.
Matamos al morir
porciones de otros.
Angurrientos secuestramos
aguas de los otros.
Como si supiéramos
que a donde sea que no vamos,
hay mares que crecen.
En un acto final de bondad
realizamos la cuidadosa tarea
de capturar aguas saladas.
Ayudamos a los pequeños mares.
Justificamos así el asesinato
de esas partes de los demás.
Nos conciliamos con nuestro crimen.

Matamos y creamos.

Morimos y matamos.

Cansancio

abril 2013
Cansancio.
Cansancio de antes de empezar.
Cansancio por todo lo que tenés que hacer.
Cansancio por todo lo que ya hiciste.

Drenaje de las ideas
y de las ganas.
Cuando cada mañana
es empezar una página en blanco.
Y ver todo lo que falta.

Y estar bien un rato,
efímero.
Porque también sucede.
No estás todo el tiempo mal.
Pero después volvés, a no estar bien.

El cansancio.
Omnipresente.
En todos lados.
Sin ganas de comer.
Sin ganas de ver a nadie.
Sin ganas de leer.
Sin ganas de escribir.

Pero garabateás la página en blanco.
Le ponés letras.
Las tachás, porque eran pésimas.
Empezás de nuevo.
Y no necesariamente esta vez es mejor.
Pero las dejás.
Y te obligás a seguir escribiendo.

Te obligás a levantarte de la cama.
Te obligás a ver gente.
Te obligás a hacer ejercicio.
Te obligás a hablar con los demás
Te obligás a sonreir.
Te obligás a estar bien.

Te obligás a leer,
a reirte, a comprar cuadernos,
a estudiar algo, a salir de tu casa,
a ver a tu familia.
Te obligás a parecer bien.

Y entonces entendés,
por qué es que estás tan cansada.