Rendirse o Desesperanza por el Presente

marzo 2009
Un cuerpo corrompido por el odio
no puede asimilar lo muerto,
sólo consigue comprender
lo pútrido de la vida a su alrededor.

Saber que el fin llega
no confiere el permiso
a empaparse en su desolación.

Disfrutar con un laberinto sin salida
de la locura que atormenta
es la rendición con el ahora.

Saborear la vida como un infierno
no habla de un personaje perturbado
sino de una sociedad
que atormenta al pensador.

Sentir el calor de la ira
y el frío de las lágrimas
que expresan la victoria
de la rabia carnal contra una mente abarrotada.

Cuando el tiempo no pasa con uno
y pasa sobre el humano
es la rendición con el ahora.

Esperando que el futuro sea mejor
y cuando llega se transforma en presente endemoniado,
eso es la rendición con el ahora.