marzo 2011
Bzzz… mueve la mano.
Bzzz… mueve la mano.
Bzzz… Con pesar prendió la luz y rápidamente metió la cara en la almohada. Ese era siempre el problema de prender la luz. Malditos ojos que necesitan tiempo. Sacó la cabeza de la almohada y se tapó el rostro con las manos. Lentamente, muy lentamente, fue retirando los dedos uno a uno hasta tener visión total de su cuarto. Bzzz… “Ya te voy a encontrar” Se paró encima de la cama y empezó a observar detenidamente cada porción de su techo, cada centímetro de sus paredes, cada molécula de aire. Escudriñaba el espacio con sus ojos dormidos tratando de buscar al criminal. Bzzz… “AJÁ”. Ahí estaba… “Hijo de puta” PLAF.
Con placer se recostó nuevamente, se metió bajo la sábana, apagó la luz y se durmió.
Noche tras noche el ritual se repetía… a veces más de una vez. Los mosquitos eran inacabables pero no eran oponente fuerte para sus ágiles movimientos vengativos. No soportaba ni un solo ruido. Adiós impresora que sisea por la noche. Adiós celular que vibra contra el suelo. Pero los mosquitos no eran tan dóciles. “Mosquitos de mierda” Con placer veía sus manchas. Su techo era un gran cementerio. Sonreía cada vez que veía esas manchas. Cada mosquito, cada zumbido, cada molestia equivalía a una mancha.
Los días pasaban y las noches de verano se alejaban para dar lugar al fresco otoño y al frío invierno. Los mosquitos se fueron haciendo más escasos hasta desaparecer de su casa, de su barrio y de su ciudad.
Llegó la primavera y ella los esperó con paciencia, pero no llegó ni uno. No los extrañó, pero su ausencia le generaba cierta intriga. No la suficiente como para meditarlo, por lo tanto saltearé sus otras meditaciones.
Pasó septiembre y llegó octubre, mas los mosquitos no aparecían. O por lo menos no lo hicieron hasta cierto día. Cierta semana en que la tele ya empezaba con los especiales de Halloween. “No se puede prender la caja en esta época” Cobarde como ella sola detestaba el maldito octubre. Pero no será el día de Halloween el que cambie su vida.
Llegó el 20 de octubre y los mosquitos no volvían. Llegaron también el 21, 22, 23 y 24 sin los pinches mosquitos. Pasaron también el 25, 26, 27, incluso el 28 y el 29. Se fueron el 30 y el 31 sin aviso. Fue en noviembre la tragedia.
El día primero de noviembre se fue a dormir como de costumbre. Se lavó los dientes como de costumbre. Se sacó los pantalones como de costumbre. Se cambió la remera como de costumbre, mas cuando se fue a la cama como de costumbre, notó algo extraño. Algo fuera de lugar, algo que estaba mal colocado. O que no estaba.
Como había sido un día largo no tardó en conciliar el sueño. Incluso con ese sentimiento tan desagradable, la vigilia no tardó en abandonarla.
Bzzz… mueve la mano.
Bzzz… mueve la mano.
BZZZ…con pesar prendió la luz, pero nada sucedió. Bzzzzzzzz… abrió los ojos intranquila “Otra vez se cortó la luz y este mosquito me está matando” Claro que no tenía idea del alcance de sus palabras. Volvió a mover la mano intentado quitarse al molesto de encima cuando una luz se encendió, pero no la que ella hubiese deseado. Su cerebro se iluminó con la claridad del que entiende algo que llevaba largo rato procesando. “Las manchas” Al fin había dado en el clavo. Las manchas no estaban. Faltaba ese cielo tan peculiar que era testigo de tantos pecados. Su techo estaba completamente limpio cuando se fue a dormir ese primero de noviembre. Bzzz… se dio vuelta y, como si tratara de ver el techo, abrió los ojos bien grandes. Se dio cuenta que la luz estaba prendida, mas algo cubría su visión. De repente sintió que su pierna le molestaba. En un acto reflejo se rascó la picadura. Bzzz… sintió que le picaba el brazo. Se rascó. Bzzz… La pierna estaba insoportable. Bzzz… el brazo la estaba matando. Bzzz… cuando volvió a rascarse la pierna se dio cuenta del daño que se estaba haciendo, pero no podía evitarlo. Bzzz… “¡Ese ruido!” Bzzz… su mano estaba roja de la sangre que fluía de su pierna. Bzzz… Su brazo izquierdo estaba ya inútil del daño hecho por las hábiles uñas de su mano derecha. Bzzz… “Mosquitos de mierda” Bzzz… Mosquitos de mierda” Bzzz… “Mosquitos de… mierda”
Bzzz… “Mosquitos… de… mierda”
Bzzz…
Bzzz…
Bzzz…