noviembre 2014
Poema al hombre invisible,
poema al hombre insensible,
no porque al quemarte
de dolor carezcas.
Si no que jugamos
en contra de la marea.
Sin haber venido
estás y no estás.
No te culpo en lo absoluto,
son los litros de mar.
Mil botellas tiro al agua,
y todas llegan a buen puerto.
El náufrago sonríe,
“sin embargo sigo muerto”.
Poema al hombre intangible,
cuyo cuero cae al piso.
Absurda piel que se deshace
entre tinta, red y hechizo.
Poema al fantasma despierto
cuyas cadenas caen sueltas
en firuletes violentos
rompiendo puertas abiertas.
Poema para el dormido,
para el calmado, el tranquilo.
Poema para que empuje
el mejor viento su navío.
Para Javi