Diálogos

-No me hablás más
-Lo sé
-Podrías saludarme, ¿no? Sigo existiendo
-Podría... pero no lo voy a hacer
-Pero ¿por qué?
-Siento que no te lo merecés
-Ah bueno, ¿tengo que ganarme tu saludo?
-Y sí, ¿qué esperabas? Las relaciones se construyen, no aparecen así como así
-Parece que hablo con la Reina de Inglaterra
-Hablara
-Encima me corregís
-Perdón, es más fuerte que yo
-Siempre decís eso
-No lo hace menos cierto
-Tendrías que dejar de culpar a tus instintos

(...)

-No llego al 2...
-No parecés preocupada
-¿Debería? Si me da el promedio. Después me pongo las pilas y listo
-Supongo que tenés razón. De todas formas sos una naba, Tasca te va a odiar
-Y bueno, todo no se puede
-¿Qué todo? Simplemente no estudiaste... Un uno por boludear en clase, tiene sentido
-Estás exagerando, todavía estoy cómoda
-Bueh, mientras zafes...
-Eso dice mucho de vos
-Y de vos mucho más

(...)

-Estoy aburrida
-Otra vez con lo mismo
-¿Y qué querés? No me asombro ya de ningún modo y nadie es santo de mi
-Basta. No cantes, esa es de las peores
-¡Qué amargura!
-Perdón, no estoy de buen humor
-No me vas a decir que estás nerviosa
-Puede ser, un poquito quizás. Pero no creo que sea por eso.
-No sé que te pasa últimamente. Hasta hace unos minutos estabas bailando
-Yo tampoco sé. Simplemente me dejo llevar
-¿No estás viviendo para nadie, no?
-¿En qué sentido lo decís?
-Claro, como te sentís es independiente de la gente, ¿no?
-Más o menos
-¿Sí o no?
-No es tan simple
-Debería
-Ya quisiera, pero es más complejo

(...)

-¡Basta! Él no es así, y lo sabés
-Pero es más fácil pensarlo así, y bastante menos doloroso, y me ayuda a abstraerme
-¿Y de qué corno te sirve abstraerte?
-Y, para no caer nuevamente en la fascinación
-¡Qué poético!
-No te burles
-Pero mirá lo que decís, ¿a vos te parece que te podría pasar otra vez?
-Yo creo que sí, por eso tomo precauciones
-Sos menos débil de lo que creés

(...)
04/10/10

(...)

-Pienso en él y te juro que me pone feliz
-Sabés que te estás haciendo la cabeza, ¿no?
-Ya sé, pero me pone feliz de todos modos
-El flaco es un chamuyero, ni sabés si te registra, ¿y vos te ponés feliz?
-A ver, entiendo que no debería, ¿pero cuál es el problema?
-Vos te creés que sos distinta a todas, ¿no? Que a vos no te chamuya
-Creo que me doy cuenta lo que es verdad y lo que no
-Es sólo un juego, Inda, y sólo vos salís perdiendo, porque por ingenua te quedaste enganchada. Para él sos sólo una de tantas. Carne
-¡¿Qué sabés?! Tal vez no
-No te la creés ni vos
-Por ahora no pasó nada, te ruego no me arrebates mi rayito de alegría
-Es un problema si tu alegría es eso
-Será un problema, pero por ahora me siento un poco bien, ¿no debo apuntar a eso?
-Supongo que sí, pero...
-Pero ¿qué?, pero nada, son puras fantasías, me conocés: no va a pasar nada, en el momento clave voy a huir
-¿Y si esta vez quisieras quedarte?
-Cuando llegue, si llega, veremos. Hasta entonces dejame vivir
-Sabés que no me voy a callar tan fácilmente


(...)
14/10/10

(...)

-¿Viste? Yo te avisé
-Me lo imaginaba, pero igual me sorprendió
-Por lo menos desististe, ¿no? Es un imbécil
-Es un imbécil, ya entendí
-Pero te sigue gustando, importando
-Sí, pero menos que antes
-Ese es un avance
-¿Te parece? Soy un poco menos feliz
-Pero podés encontrar alegría en otros lados
-Sí... supongo

(...)

-No me siento bien. Ni la posibilidad de una venganza, ni la lascivia en tantos ojos, ni el nuevo material de plástica me alegra. Bueno, tal vez un poco
-¿Tan mal? No te pongas tan dramática
-Es que... no sé, esperaba otra cosa
-Yo te lo advertí
-No ayudás
-¡Prestá atención! Te vas a volver a sacar un uno
-No quiero, me aburro
-Por lo menos te va a distraer
-No tengo ni carpeta, extraño a Marcelito, matemática es LA hora del cuelgue
-Pero después así te va
-Basta, no me tires para abajo
-Estoy siendo realista
-Como siempre
-Te hago falta, y lo sabés
-Lo sé
-No pienses más en el pibe, es un idiota, no lo necesitás
-¿Por qué siempre me fijo en inalcanzables?
-Porque te es cómodo y fácil
-Creo que ya me harté de la comodidad y de la facilidad, voy a intentar ponerme en movimiento
-No creo que lo digas en serio, pero como quieras. Sólo te ruego que elijas mejores dianas y afines la puntería.

(...)
15/10/10

(...)

-¿Viste? Descubrí el problema
-JA. ¿En serio? ¿Otra solución milagrosa?
-Sí, en serio. No voy a decir que creo que esta vez le pegué, porque de acá a una hora ya soy otra
-Sí, sí, ya sé, pero para el escepticismo estoy yo acá. Dale, contame qué pasa
-¡Ey! El escepticismo no es propiedad de nadie
-¿Me vas a contar o no?
-Mi cuerpo/deseo/lascivia/como-quieras-llamarlo me impela a hacer cosas de las que me puedo arrepentir o de las que me puedo acobardar llegado el momento y que, al incluir a otro ser humano la fase de "acobardamiento" causaría daños
-Osea que vos querés un muñeco inflable
-No. Necesito a alguien indestructible, que esté muy fuerte y con un nivel de comprensión suprahumano.
-Osea que vos querés un robot
-Exacto. Intenté escribir sobre eso... quedó cualquier cosa
-Y sí, los cursis nunca quedan bien
-Tenía potencial
-Igual que el cuento
-Lo tengo que escribir
-Y que la novela paródica
-Eso era sólo una idea
-Y que la novela de tu vida
-Otra idea
-Y que la historia sobre la pedofilia
-¿Me estás queriendo decir algo?
-Sí.
-...¿me lo decís?
-¡Sentá el culo y ponete a escribir mientras tengas tiempo!
-Lo decís como si estuviera a punto de morirme
-No, pero con las clases vuelven los poemas pendorchos.
-Ya entendí. No hace falta que me insultes
-Sabés a qué me refiero

(...)
14/2/11