Nerd

abril 2013
Por un momento
pensé el leer algo
impresionante.

Escribir algo impresionante.
Algo sobre el cambio.
Y el miedo al cambio.

El miedo a no poder cambiar
junto con el cambio.
El miedo a fallar en el mismo lugar.

Pero...
pero no es lo que me sale.
Me sale otra cosa.

Quiero decir otra cosa.
Quiero hablar de algo más
De una boludez.
De la boludez que me sale escribir.

Quiero hablar de la Hermione primer libro que tengo adentro.
Y supongo otros también.
Esa persona que en medio de la clase...
cuando el docente mira,
con cara de
"no puede ser, no puede ser
que NADIE haya estudiado"
Y mi Hermione salta diciendo PROFE, NO.
JURO QUE YO ESTUDIÉ.
YO SÉ LA RESPUESTA.

Están los profes que apelan a la compasión,
"por favor, no puede ser que esto a esta altura no lo sepan"
Silencio sepulcral.
Y Hermione gritando YO LO SÉ.
YO LO SÉ.

Pero trato de callarla.
No llamar la atención.
No levantar la mano lo más alto posible
"ESTÁ HABLANDO DE LA COMPARACIÓN CON COMTE"
o alguna cosa por el estilo.
Porque no vale nada.

Pero MIERDA que cuesta.

Sólo Quiero Ser Útil

marzo 2011
Siento el frío bisturí dividiendo mi organismo. Me separa en secciones para facilitar el estudio. No es una autopsia ya que nadie la ha pedido. Yo sólo quería ser útil.

Al igual que en vida quería molestar a los que corresponde, pero en pos de un bien, - aunque suene ingenuo-, en pos de un bien mayor. Así que si bien molestaba a unos hacía lo posible por ser útil. Por ayudar. Por mejorar las cosas. Por facilitar lo que se pone complicado.

Así que aquí me encuentro. Siendo cortada por un brillante y esterilizado bisturí. Para abono no era lo mejor. Cremada hubiera contribuido a la contaminación atmosférica. Enterrada en un ataúd no hacía bien a nadie. Por lo tanto decidí que luego de muerta me utilizaran para lo que se precise. Cualquier cosa. Cualquier tarea. Lo que sea que hiciera falta.

Aquí estoy; sintiendo el frío bisturí dividiendo mi organismo y percibiendo la ansiedad en los novatos de anatomía. La repugnancia de unos cuantos, la felicidad de unos menos y la duda presente en todos: ¿Y si en la camilla estuviera yo?

Siento la exposición tan grosera, el cuerpo paralizado, el dolor insoportable del frío bisturí dividiendo mi organismo y me sonrío. Me encanta ayudar.

No Hace Tanto

enero 2015
Para Camila

No pasó un mes desde que te fuiste y sin embargo siento que hace años que no nos miramos. En estos momentos pienso, me imagino, supongo un agujero negro gestándose en el medio del Atlántico, a la altura de las placas tectónicas. Un vacío que todo lo chupe, y que acerque así a las dos islas de tierra. Que como un tornado que en vez de dispersar engulle. Que el agujero trague agua, mucha agua, generando una suerte de sopapa gigantesca, una succión impresionante que atraiga a tu pedazo de hielo y a mi pedazo de alfombra, para que minutos antes de eclosionar, segundos antes de que el resto del Mundo se vea desaparecer podamos al fin hacer cierta la idea: estaremos juntas hasta que se acabe el mundo. Pasaremos el resto de nuestra vida juntas. Aunque eso sea tan solo un rato.

Rendirse o Desesperanza por el Presente

marzo 2009
Un cuerpo corrompido por el odio
no puede asimilar lo muerto,
sólo consigue comprender
lo pútrido de la vida a su alrededor.

Saber que el fin llega
no confiere el permiso
a empaparse en su desolación.

Disfrutar con un laberinto sin salida
de la locura que atormenta
es la rendición con el ahora.

Saborear la vida como un infierno
no habla de un personaje perturbado
sino de una sociedad
que atormenta al pensador.

Sentir el calor de la ira
y el frío de las lágrimas
que expresan la victoria
de la rabia carnal contra una mente abarrotada.

Cuando el tiempo no pasa con uno
y pasa sobre el humano
es la rendición con el ahora.

Esperando que el futuro sea mejor
y cuando llega se transforma en presente endemoniado,
eso es la rendición con el ahora.

Fotografiada

enero 2010
Luz brillante que me atormenta.
Rápido, rápido,
impiden que me mueva.

Mi ser lo chupa,
la máquina indecente.

Imagen plasmada,
en la horrible pantalla.

Horrible, congelada;
sin vida, asesinada.

La vida sin movimiento
entorpece hasta a los objetos.

¡No me entorpezcan!
Ruega la nueva estatua.

Ejercicio de escritura - "Realicen un texto humorístico"

marzo 2019
En el reino de los peces, hay uno que es el Rey. El Pez Rey, que es lo mismo que el pez que es Rey, que no es lo mismo que Pejerrey. El Pez Rey se llama Enrique. Enrique el Rey Pez, le dicen sus súbditos, Enrique, sus amigos. Sus enemigos le dicen Enrique el Pescado. Enrique el pescado tiene contratados a dos sirenos, tres mantarrayas y setenta y siete esponjas de mar para que reciten Shakespeare 37 horas al día. Él, siendo el fundador de los shake-fanáticos, pasa la mayor parte de su tiempo corrigiéndole la pronunciación a los dos sirenos, a las tres mantarrayas y a las setenta y siete esponjas de mar. Tan intensa es la obsesión que tiene Enrique el pescado por honrar los textos originales que, entrada su decimoquinta década como monarca, aún no había podido ver una obra de principio a fin, puesto que luego de cada corrección pedía que comience todo de nuevo. El reino de los peces tenía dos enemigos: una gacela llamada Ricota y la totalidad de las almejas del océano Pacífico. Ricota había tratado de entablar comunicación con las almejas en más de una ocasión, siempre con poco éxito, dada su natural disposición a no ser una almeja. Como gacela que era, disfrutaba cada día el no ser comida por leones. Cada vez que Ricota notaba que no estaba siendo comida por un león, le daba un presentimiento de que iba a ser un buen día. Hasta que se acordaba de Enrique el Pescado. “Si quisiera no disfrutar mi día, preferiría ser comida por un león que pensar en Enrique el pescado” pensaba Ricota. Pero luego recordaba las hermosas palabras de Shakespeare y se arrepentía. “Como sol, oh, Gacela, que debes salvarte”. Como fundadora de los shake-fanáticos, Ricota no podía dejarse vencer por sus rencores.

Poema al Hombre Invisible

noviembre 2014


Poema al hombre invisible,
poema al hombre insensible,
no porque al quemarte
de dolor carezcas.
Si no que jugamos
en contra de la marea.
 
Sin haber venido
estás y no estás.
No te culpo en lo absoluto,
son los litros de mar.
 
Mil botellas tiro al agua,
y todas llegan a buen puerto.
El náufrago sonríe,
“sin embargo sigo muerto”.
 
Poema al hombre intangible,
cuyo cuero cae al piso.
Absurda piel que se deshace
entre tinta, red y hechizo.
 
Poema al fantasma despierto
cuyas cadenas caen sueltas
en firuletes violentos
rompiendo puertas abiertas.
 
Poema para el dormido,
para el calmado, el tranquilo.
Poema para que empuje
el mejor viento su navío.
Para Javi

Labios con Sabor a Sueños

julio 2011

Esa fina línea entre verdad y fantasía lentamente se iba disolviendo. Cada sueño borraba palabra por palabra los textos destinados al mundo de lo tangible. Poco a poco los labios tenían sólo el gusto de lo efímero, de lo imaginado. Labios con gusto a imaginación. Mas los besos, repetidos por millones, en la escuela, en la fiesta, en el cuarto, en la cama; los besos ya existían. Besos con gusto a fantasía, sin embargo besos.

Porque no importaba lo que en verdad sucediera, ya que la verdad se desdibujaba cada noche. Con cada amanecer se sacrificaba un momento. Con cada vez que el Sol asomaba había una nueva historia que se sumaba a esa neblina del limbo entre dos mundos. ¿Acaso era una hora de verdad que se perdía o un sueño de mentira que se agregaba? No había manera de saberlo. Pero de todos modos no importaba.

Ningún momento de cruda verdad se acercaba a los fantásticos sueños; y ningún sueño se acercaría jamás a la realista verdad.

Manchas

marzo 2011

Bzzz… mueve la mano.
 

Bzzz… mueve la mano.
 

Bzzz… Con pesar prendió la luz y rápidamente metió la cara en la almohada. Ese era siempre el problema de prender la luz. Malditos ojos que necesitan tiempo. Sacó la cabeza de la almohada y se tapó el rostro con las manos. Lentamente, muy lentamente, fue retirando los dedos uno a uno hasta tener visión total de su cuarto. Bzzz… “Ya te voy a encontrar” Se paró encima de la cama y empezó a observar detenidamente cada porción de su techo, cada centímetro de sus paredes, cada molécula de aire. Escudriñaba el espacio con sus ojos dormidos tratando de buscar al criminal. Bzzz… “AJÁ”. Ahí estaba… “Hijo de puta” PLAF.

Con placer se recostó nuevamente, se metió bajo la sábana, apagó la luz y se durmió.

Noche tras noche el ritual se repetía… a veces más de una vez. Los mosquitos eran inacabables pero no eran oponente fuerte para sus ágiles movimientos vengativos. No soportaba ni un solo ruido. Adiós impresora que sisea por la noche. Adiós celular que vibra contra el suelo. Pero los mosquitos no eran tan dóciles. “Mosquitos de mierda” Con placer veía sus manchas. Su techo era un gran cementerio. Sonreía cada vez que veía esas manchas. Cada mosquito, cada zumbido, cada molestia equivalía a una mancha.

Los días pasaban y las noches de verano se alejaban para dar lugar al fresco otoño y al frío invierno. Los mosquitos se fueron haciendo más escasos hasta desaparecer de su casa, de su barrio y de su ciudad.

Llegó la primavera y ella los esperó con paciencia, pero no llegó ni uno. No los extrañó, pero su ausencia le generaba cierta intriga. No la suficiente como para meditarlo, por lo tanto saltearé sus otras meditaciones.

Pasó septiembre y llegó octubre, mas los mosquitos no aparecían. O por lo menos no lo hicieron hasta cierto día. Cierta semana en que la tele ya empezaba con los especiales de Halloween. “No se puede prender la caja en esta época” Cobarde como ella sola detestaba el maldito octubre. Pero no será el día de Halloween el que cambie su vida.

Llegó el 20 de octubre y los mosquitos no volvían. Llegaron también el 21, 22, 23 y 24 sin los pinches mosquitos. Pasaron también el 25, 26, 27, incluso el 28 y el 29. Se fueron el 30 y el 31 sin aviso. Fue en noviembre la tragedia.

El día primero de noviembre se fue a dormir como de costumbre. Se lavó los dientes como de costumbre. Se sacó los pantalones como de costumbre. Se cambió la remera como de costumbre, mas cuando se fue a la cama como de costumbre, notó algo extraño. Algo fuera de lugar, algo que estaba mal colocado. O que no estaba.

Como había sido un día largo no tardó en conciliar el sueño. Incluso con ese sentimiento tan desagradable, la vigilia no tardó en abandonarla.

Bzzz… mueve la mano.



Bzzz… mueve la mano.



BZZZ…con pesar prendió la luz, pero nada sucedió. Bzzzzzzzz… abrió los ojos intranquila “Otra vez se cortó la luz y este mosquito me está matando” Claro que no tenía idea del alcance de sus palabras. Volvió a mover la mano intentado quitarse al molesto de encima cuando una luz se encendió, pero no la que ella hubiese deseado. Su cerebro se iluminó con la claridad del que entiende algo que llevaba largo rato procesando. “Las manchas” Al fin había dado en el clavo. Las manchas no estaban. Faltaba ese cielo tan peculiar que era testigo de tantos pecados. Su techo estaba completamente limpio cuando se fue a dormir ese primero de noviembre. Bzzz… se dio vuelta y, como si tratara de ver el techo, abrió los ojos bien grandes. Se dio cuenta que la luz estaba prendida, mas algo cubría su visión. De repente sintió que su pierna le molestaba. En un acto reflejo se rascó la picadura. Bzzz… sintió que le picaba el brazo. Se rascó. Bzzz… La pierna estaba insoportable. Bzzz… el brazo la estaba matando. Bzzz… cuando volvió a rascarse la pierna se dio cuenta del daño que se estaba haciendo, pero no podía evitarlo. Bzzz… “¡Ese ruido!” Bzzz… su mano estaba roja de la sangre que fluía de su pierna. Bzzz… Su brazo izquierdo estaba ya inútil del daño hecho por las hábiles uñas de su mano derecha. Bzzz… “Mosquitos de mierda” Bzzz… Mosquitos de mierda” Bzzz… “Mosquitos de… mierda”


Bzzz… “Mosquitos… de… mierda”



Bzzz…

Bzzz…

Bzzz…