La Alfombra

mayo 2021

(aviso de contenido: suicidio)


Qué ganas de abrirme las venas,
ver la sangre fluir
y encharcarse
a mi alrededor. 
Empezar a sentir a la vez
el frío y el cansancio.
Nada puede dejarte más agotada que la muerte.
Salvo la vida.
Agotada.
Estoy agotada.
Sólo quiero morir.
Mi vida reside en estar sentada.
Setenta por ciento computadora.
Repetición.
Los mismos videos.
Los mismos shows.
Ya ni siquiera películas.
Con mi cuerpo sólo hay discusión.
Duele porque no lo ayudo.
Pero no quiero hacer nada.
No quiero mejorar, no quiero estudiar.
No veo nada por delante.
Sólo una constante supervivencia.
Mejoro y empeoro y siempre vuelvo a imaginar
mi sangre empapando la alfombra azul oscura de mi cuarto.
Las paredes con humedad.
La pintura gastada.
Nadie puede entrar,
sólo van a ensuciar.
Siempre vuelvo a la sangre encharcando el piso.
A la laguna caliente que fantaseo me rodearía.
Son todos paréntesis.
Sólo oasis en un camino que lleva al desierto.
No veo nada por delante.
Sólo veo sobrevivir.
Y quién carajo quiere vivir sobreviviendo.
¿Qué es estar vivo?
La estafa absoluta de soportar la existencia,
tener un buen momento y decirse
que eso es vivir.
Son sólo paréntesis.
La vida es una larga lista de tal vez y deberías.
Lleno de algunos días
que se presentan vacíos
e imposibles.
Sólo quiero estar muerta,
todo lo demás son paréntesis.
Vivo luchando por seguir de este lado 
y no es mi lucha.
Sólo espero que algún día
me dejen morir en paz.

Me Gusta el Agua Muy Caliente

mayo 2012
A mí me gusta el agua caliente. Muy caliente.

A veces, cuando estoy en la ducha y el agua funciona bien en mi casa, me acuerdo de eso. Siempre uso la canilla de la izquierda a todo lo que da. Y con la que está del lado de la pared voy regulando. De todas formas nunca sale muy caliente. Tibia, a lo sumo. Y con baja presión.

Pero a veces, cuando estoy en la ducha y el agua funciona bien en mi casa me dejo lugar a ciertos juegos de carácter dudoso. La caliente está al máximo. La fría a la mitad. Y empiezo a bajarla. A ver cuánto soporto. A sentir el calor. Mucho. Sobre la espalda, los hombros, el cuello y parte del pecho. Partes que se sienten pero que no son sensibles. No es la cara. No son los ojos. Pero se siente. Voy bajando, lenta, muy lentamente la concentración del agua fría. Siento el calor. Siento el chorro del agua. Que golpea.

Sigo cerrando la canilla de la pared y le empiezo a dar lugar a otras sensaciones. El picor. El dolor. El dolor. Mucho calor. Demasiado. Sigo cerrando la canilla para dejar de sentir. Ahora ya no es más algo concreto. Tampoco es un malestar. Es un chorro de agua que me golpea y yo ya no siento nada. Sin embargo cuando baja por mi talón izquierdo recuerdo la lastimadura. La piel dañada. La carne descubierta. Ahí sí siento el calor. El dolor. Sin moverme trato de apartar la herida del chorro.

Lo logro.

Y mientras, sigo cerrando la canilla. Y ahí es cuando empiezo a pensar. Ya pasado el umbral del dolor me pregunto, y cómo será morirse quemado, por agua hirviendo. Siempre me lo pregunté. Bueno, no siempre. Desde que una vez, hace un tiempo… largo, leí en algún lado de prestado, o lo vi en la televisión, o algo así. Leí un mito. Griego. De los que me gustan. Y por una cosa o por otra mataban a un Rey echándole agua hirviendo. Y mientras, sigo cerrando la canilla.

Me pregunto, qué tanto soportaría si no fuera por motus propio, por placer. Llega un punto en el que mi cuerpo recuerda lo que es no tener un chorro de agua caliente. Debe ser que me habré movido o una corriente de aire. Siento que me quemo. Aguanto unos segundos más y le doy la cara a la ducha. Eso me saca del trance y doy un paso hacia atrás.

Termino de cerrar la canilla, me quedaba menos de media vuelta. Tan cerca. Cierro la de la izquierda y el juego se termina.

O más o menos.

Cuando me acerco al espejo me doy vuelta y disfruto de mi espalda colorada. Quemada. Pero no por mucho. Es sólo el momento. En seguida empieza a retomar su color normal. Pero quién me quita lo bailado.

Mutando Nombres

marzo 2010
Es increíble lo poco que dice un nombre de una persona, y menos aún de una materia. Me parece irritante simpático cómo el colegio se ha empecinado en transformar títulos de materias a nuevos objetos de estudio con tan sólo agregar un par de palabritas, o simplemente cambiarlas por algo más… más… o simplemente cambiarlas.

En un primer nivel, rayano en lo indiferente tenemos la materia “Acción solidaria” cuya identidad secreta, conocida únicamente por los profesores, es “Aprendizaje y servicio”; llegando también al caso extremo en el que algo tan simple como “Taller de contabilidad” – en tercer año- se convierte en un nombre mutante (onda Hulk): “Taller de gestión administrativa contable para la economía personal”, cambio que se inclina a subestimar al alumno, incluyendo en el nombre las tres materias a las que se hace la introducción durante todo el año (y que volverán a ser tratadas en su totalidad el año posterior, incluida la parte introductoria)

La razón de estos juegos de palabras con nuestros objetos de estudio todavía se desconoce, ya que no suponen una mejoría ni en el contenido ni en el material, sino que complican al estudiante que debe memorizar profesores, horarios, temas y además nombres complicados.


Al final se adjunta una lista de las materias con sus “verdaderos” nombres, para que sepan a qué materia referirse en futuros trabajos prácticos y dejar anonadados a tus compañeros, convencidos de que cursas en una división diferente.

Nombre Científico Nombre Vulgar
Empresas Simuladas Contabilidad
Gestión de las Organizaciones Contabilidad
Programa de Finanzas para la Empresa Contabilidad
Programa de Impuestos Contabilidad
Programa de Organización Administrativa Contable Contabilidad
Aprendizaje y Servicio Acción Solidaria
Sistema de Información Contable Contabilidad
Sistemas Administrativos Contabilidad
Taller de Gestión Administrativa Contabilidad
Taller de Gestión Administrativo Contable para la Economía Personal Taller de Contabilidad

Mirando hacia el Otro lado

junio 2010
Basta, fuera,
déjenme sola.
No los soporto,
déjenme ser.

Con sus ánimas de desdén
puedo sentir el desprecio.
Me miran de arriba,
y con la cabeza inclinada.

Pero yo sé que sucede,
puedo ver a través
de ese muro de carne humana
que me sabe atormentar.

Sé que cuando saque
tan sólo un ladrillo,
la pared caerá,
junto con sus prejuicios.

Y así,
una vez deseche los escombros,
podré sonreír,
junto con los humanos que ahora me miran a los ojos.

En un Libro

2007
Esto se trata de una persona, una sin nombre para este caso, una simple persona.
Esta estaba sentada en un sillón con un libro en la mano, aburrida.
Se pone a leer el libro. De repente le cambia la cara, se levanta y...
Lo perdimos, ya no está con nosotros, ahora es otra persona. Tiene cara de enojo y quiere saquear barcos, ahora es un pirata.
Los de afuera dicen que está loco, pero no, sólo le gusta el libro.
Se vuelve a sentar, esta vez con cara de susto, está pálido. Se levanta pero despacito y camina agachado, pega un salto y grita. Ahora es la víctima y el asesino, le encantan las películas de suspenso.
Empieza una correría llena de movimiento y alegría.
Se acaba de encontrar con su perrita perdida.
Dicen que siempre está en otra película...
Al fin cierra el libro. Su cara no es la del principio, ahora está feliz.