Las Aventuras de Ricota: Lunes

marzo 2019
Los lunes son su día favorito porque son día de malabares, y los días de malabares son días para aprender. Si bien se puede aprender todos los días, ningún día está tan cargado de saberes fantásticos como los lunes. Ella sabía que hacer malabares era un conocimiento inútil y esa era la mejor parte. No hay ser alguno en toda la sabana que esté en desacuerdo con eso. Los malabares no traen comida ni agua, no llaman a la lluvia ni al Sol, no alejan a los insectos ni a los leones.
Tampoco hay ser alguno que pueda convencerla de que por mucho que Ricota memorice los movimientos, sus pezuñas jamás podrían atajar nada. Cuando trataban de explicarle, Ricota entrecerraba los ojos y bailaba un marambo, dando a enteder lo absurdo del comentario. Ella quería aprender a hacer malabares, no a atajar nada. “Peeeero, Ricota” mascullaban por lo bajo “para hacer malabares tenés que agarrar las pelotitas; lo que es más ¡después tenés que tirarlas!” Dicho por supuesto a media voz, sabiendo que decirlo por lo alto causaría otro marambo.
Los lunes Ricota aprender a hacer malabares, que es un conocimiento inútil para una gacela. Por suerte, Ricota sabe perfectamente que lo útil viene solo, pero lo mágico pide que lo vayas a buscar.